luis felipe comendador: Ir a la página principal

Ver entradas del diario por fechas
23/07/2006
08/07/2006
07/07/2006
28/06/2006
27/06/2006
26/06/2006
25/06/2006
25/06/2006
24/06/2006
22/06/2006
21/06/2006
Ver fechas anteriores

21 de febrero

Me he pillado unos días de vacaciones para meterle el diente con ganas a la biografía de Luis Pastor, pero llevo dos horas sobre el teclado de mi ordenata y no soy capaz de alumbrar ni una sola sílaba sobre el amigo, así que me engolfo en esta «savonarolia» para buscar palabras perdidas. (16:28 horas) Acuso recibo de invitación de Jesús Caldera para asistir a la conferencia que impartirá en el Hotel Ritz de Madrid el día 28 de febrero, y me alegro de que el colega se acuerde de mí un poquito a pesar de sus múltiples quehaceres –por lo menos estoy en el directorio ministril–. Claro, que me hubiera gustado mucho más que se acordase de mí –soy un perfecto gilipollas, amigo Jesús– para contactarme con el Director General del Libro o con el Director de la Biblioteca Nacional y poder asistir a algunas de esas ferias de libros y escritores que se celebran en países remotos con la magrita participación del Instituto Cervantes. Coño, Jesús, que irme hasta Madrid el día 28 me sale por una pastizara entre viajecito, autopista, comida, cañitas y caprichos –que yo soy muy crapichoso–. Un escritor afecto al gobierno progresista –yo juro que lo soy y lo defiendo con uñas y dientes, con crítica y con aplausos también–, aunque sea tan mediocre como yo, tiene sus saliditas aseguradas, yo qué sé, a la Feria del Libro de Medellín en representación de las carpetovetónicas letras españolas. Y es que me jode que hasta allí hayan ido ya muchos colegas míos con menos rollo y hasta con menos palabras que yo, colegas declaradamente comunistas, peperos, apolíticos y pesoeros declarados... pero, coño, siempre van los mismos de excursión chula y yo, aquí, en el culo del mundo, en Béjar, trabajando como un tontito y viéndolas pasar. Y que hoy me ha dado por pedir, hombre, como cuando era un chiquillo y le escribía a los Reyes Magos. Y como el carbón ya lo tengo, pues no me duelen prendas en pedir que mi último libro llegue a las manos de los jurados del Premio Nacional de Poesía –que sé desde hace unos lustros cómo llegan los libros a esas manos limpísimas–, que me traigan algún viajecillo de turismo cultural al extranjero en representación de lo que sea o que me salga una columnita de opinión pagada en algún diario de tirada nacional –juro que no defraudaré en ningún sentido, que ando canino y llevo una sequía de años en mi apartado de opinión escrita, y creo que he demostrado durante muchos años que no lo hago peor que la mayoría de columnistas en activo–. Y es que tengo mucho que decir y más ganas aún de que me lean, tantas como las de vivir mejor. En todo caso, si con lo que me tengo que quedar es con el carbón, pues no pasa nada, que uno está acostumbrado a conformarse con poco y a envidiar a García Montero, a Benítez Reyes, a Riechmann y a los chicos más Martín de las Asturias. En todo caso, si hiciesen falta referencias biográficas o biobliográficas, te remito a mi web, a la labor que hice con mi periódico –«Béjar Información»–, al desarrollo de mi editorial, a los cojones para tirar adelante con una empresa en Béjar, a la labor social del MPDL de Castilla y León o simplemente a esta alegría mía tan guay... Por pedir que no quede, amigo, y más en mi caso, pues llevo la friolera de quince años trabajando en el activismo cultural a pelo, con pelas de mi bolsillo y del de mis amigos... y aún nadie ha reconocido nada de lo que se ha hecho por la cultura desde este punto negro llamado Béjar. Dime cuántos tipos conoces como Miguelito Sánchez Paso, Como Juan Hernández Heras o como yo, con tanto tiempo personal puesto en el asaador por la cara, con tantas realizaciones de brillo contrastable, con tantas ganas de tirar adelante con proyectos de crecimiento social y cultural sin una puñetera peseta de las administraciones –sólo llega el dinero, sin pedirlo, cuando hemos alcanzado cierta notoriedad como para ganarse tantos políticos–... y, coño, hay tantos tipos que sólo actuan por interés personal y viven de puta madre de la teta nacional... es triste verlos y luego mirarnos, «verlos» tirar de largo con pólvora ajena y «vernos» en la ruina por trabajarnos un mundo más interesante, más justo y más creativo o dando oportunidades a la gente que emerge –más de 180 ediciones en libro de poetas nuevos– y brindando posibilidades tan bellas a la provincia de Salamanca como las de poder escuchar y compartir un tiempo con el finado Pepe Hierro, con Ángel González, Luis Pastor, Luis Alberto de Cuenca, Jaime Siles, Hilario Camacho, Ángel García López, Jesús Hilario Tundidor, Antonio Colinas, Carlos Soto, Javier Bauluz, Andrés Neuman, David Torres, Juanjo Barral, T. S. Norio, Abraham Gragera, Ramón García Mateos, Eva Vaz, Uberto Strabile, Felipe R. Navarro, Manuel Moya, José Luis Morante, Jorge Riechmann, Belén Artuñedo, David González, Lara Cantizani, Jesús Urceloy, Diego Fernández Magdaleno, Jesús Vázquez, Máximo Hernández, Fernando Beltrán, Juan Luis Calbarro, Julio Marina, Alberto Pérez... Y las revistas «Cuadernos del Sornabique» –que reúnen a lo más florido de la literatura española contemporánea con creaciones originales–, «La alquitara poética», las exposiciones de carácter social y el trabajo ingente en temas de tolerancia, ayuda al desarrollo y al colectivo de inmigrantes –en esto tiene mucho que decir mi Juanito–... Y todo, como ya he dicho, sólo desde el trabajo personal y los medios cercanos y particulares. En fin, que hoy me apetecía darme un baño y lo he hecho con la justificación de esa invitación de Jesús Caldera –cualquier otra circunstancia me habría llevado a la misma bañera–. Y ya está, coño, ya está hecho el resumen para nada. Y por pedir, y ahora ya va en serio/serio, no estaría nada mal un reconocimiento público a lo grande para Miguel y otro para Juanito, uno de esos reconocimientos que están por encima de las ideas políticas y de las mingadas personales. Que a los tipos que curran como ellos lo hacen hay que darles alguna alegría de vez en cuando para que no desistan. Yo me autoexcluyo remitiéndome a mis anteriores peticiones (je, je...) Vaya día.

© 2002 LF ediciones. info@lfediciones.com
Todos los derechos reservados

luis felipe comendador web oficial del escritor español